Tocando la puerta del cielo: las mujeres en la India demandan templos de igualdad

Tocando la puerta del cielo: las mujeres en la India demandan templos de igualdad

Por Sonya Surabhi Gupta

La entrada de mujeres a espacios religiosos ha sido un tema polémico en la India desde tiempos inmemoriales. El fenómeno, sin embargo, no constituye una excepción a nivel mundial. Frente a ello, el movimiento de mujeres por el derecho de entrada en los espacios religiosos viene a cuestionar las jerarquías sociales basadas en género y castas, y es la voz que anuncia que la marcha hacia la igualdad no se podrå detener.
 
Directora del Centro de Estudios sobre Europa y AmĂ©rica Latina en la Universidad Jamia Millia Islamia, Nueva Delhi. Miembro del consejo editorial de la revista Women’s Equality


-A A +A

El 26 de enero de 2016, el 66Âș DĂ­a de la RepĂșblica de la India, mĂĄs de 500 mujeres de Ranragini Bhumata Brigade (la Brigada de las Guerrilleras de la Madre Tierra) provenientes de todo el estado de Maharashtra, en la regiĂłn occidental de la India, salieron en autobuses para desafiar una tradiciĂłn centenaria que excluye a las mujeres de adorar al Ă­dolo del dios Shani. Este dios hindĂș estĂĄ asociado con el planeta Saturno, ubicado en el interior del santuario del templo de Shani Shingnapur, en el distrito de Ahmednagar. En un acto de valiente iniciativa, como parte de su campaña contra la discriminaciĂłn de gĂ©nero, y en un intento de alterar las tradiciones arcaicas, las mujeres propusieron romper la prohibiciĂłn que les restringĂ­a entrar a ofrecer culto en el santuario interior. La policĂ­a las detuvo en el pueblo de Supa, a 70 kilĂłmetros del templo. Las agitadoras se sentaron en una huelga de desobediencia civil, cantando canciones religiosas y proclamando su resoluciĂłn de permanecer allĂ­ hasta que la policĂ­a les permitiera pasar.

La jefa de la Brigada, Trupti Desai, de 31 años de edad, captó la imaginación nacional cuando esta agitación pionera culminó con la victoria de las mujeres: el 30 de marzo de 2016, en un fallo histórico, el Tribunal Supremo de Bombay ordenó que se les diera entrada a las mujeres en el santuario interior del templo. El tribunal observó que las mujeres no podían ser excluidas de entrar en cualquier parte del templo y dejó en claro que correspondía al gobierno estatal asegurar que se les permitiera ir donde los hombres pueden ingresar.

El fallo se produjo después de que varias mujeres activistas presentaran peticiones en el Tribunal Supremo desafiando la prohibición al ingreso de mujeres en el sanctasanctórum del templo. Hasta 2011 no se les permitía entrar en ese templo en absoluto. Sin embargo, después de campañas de concienciación realizadas por los racionalistas asociados con el Maharashtra Andhashraddha Nirmulan Samiti (Comité para la Erradicación de la Superstición en Maharashtra), se les dejó ingresar en el templo, pero les fue prohibido hacerlo en la zona central del santuario, y se les negó subir a la plataforma en la que estå instalado el ídolo del dios Shani.

Tras meses de esfuerzos por parte de las mujeres, y después del fallo, la Junta del Templo de Shani Shingnapur, en abril de 2016, les permitió a las mujeres orar en el sanctasanctórum poniendo fin a una vieja costumbre de 400 años.

¿Qué es lo que desencadenó el movimiento?

El movimiento fue provocado por un incidente el 28 de noviembre de 2015, cuando una mujer entró y ofreció oraciones en el santuario de Shani –en contravención de la antigua práctica de prohibir la entrada a las mujeres– y luego desapareció en la multitud.

Sorprendida por esta “infracciĂłn”, la Junta del templo se puso en acciĂłn y suspendiĂł a siete guardias de seguridad. Los aldeanos realizaron una “purificaciĂłn con leche” del Ă­dolo y protestaron por el incidente. Sin embargo, la acciĂłn de la mujer fue alabada por diversos sectores de mujeres y organizaciones sociales. El ComitĂ© para la ErradicaciĂłn de la SupersticiĂłn en Maharashtra, que ha estado luchando contra la prĂĄctica que prohĂ­be el ingreso de mujeres en los templos hindĂșes, celebrĂł la acciĂłn de la mujer.

Las mujeres de un amplio espectro en la India, desde personalidades pĂșblicas hasta profesionales, han puesto en tela de juicio una y otra vez esta prĂĄctica discriminatoria de las religiones hacia las mujeres. Maharashtra ha tenido una larga historia de luchas por el derecho de las mujeres a entrar en los templos, siendo el episodio del Templo Shani Shingnapur el mĂĄs reciente, provocando el frenesĂ­ del orden patriarcal.

La entrada de las mujeres en los espacios religiosos: un tema polémico en la India

Por sorprendente que pueda parecer, la entrada a espacios religiosos ha sido un tema polĂ©mico en la India, con restricciones impuestas a base de casta y gĂ©nero. Los recientes movimientos exigiendo la entrada de mujeres en lugares de culto no solo han surgido entre mujeres hindĂșes, sino tambiĂ©n entre las mujeres de la comunidad musulmana que se enfrentan a obstĂĄculos similares. Por ejemplo, en el mismo estado de Maharashtra, mientras las mujeres de las Guerrilleras de la Madre Tierra estaban luchando por el derecho de entrar en el templo Shani Shingnapur, las mujeres musulmanas estaban librando una batalla legal para recuperar su acceso al Mazaar (santuario) de Haji Ali Dargah (el Mausoleo de Haji Ali), un santuario sufĂ­ en Mumbai de siglos de antigĂŒedad.

El Bharatiya Muslim Mahila Andolan (el Movimiento de Mujeres Musulmanas de la India) llevĂł el caso a la Justicia para conseguir la entrada de mujeres al interior del Dargah. El 9 de febrero de 2016, el Tribunal Supremo de Bombay reservĂł su veredicto sobre un litigio de interĂ©s pĂșblico que desafiaba la prohibiciĂłn de la entrada de mujeres en el sanctasanctĂłrum del mausoleo. El proceso judicial presentado por las mujeres declarĂł que ellas siempre habĂ­an sido autorizadas en el Dargah, pero en junio de 2012 la Junta del Dargah restringiĂł la entrada de las mujeres al sanctasanctĂłrum del Dargah. En respuesta al litigio, la Junta, en una declaraciĂłn jurada presentada, citĂł la menstruaciĂłn como una de las razones para prohibir la entrada de las mujeres en el Mazaar, pues se percibe como algo “impuro o embarazoso”. En cuanto a la justificaciĂłn dada por la Junta del Haji Ali, la peticionaria Noorjehan Niaz afirmĂł que la menstruaciĂłn no tiene nada que ver con la pureza y que los tribunales tambiĂ©n tenĂ­an que tomar una posiciĂłn al respecto. El gobierno del Estado sostuvo que la igualdad debe gobernar sobre la tradiciĂłn y las costumbres, y que la Junta del Dargah solo debe administrar, y no regular, la tradiciĂłn.

Existen varios otros templos en la India, como el templo Ayyappa de Sabarimala en Kerala, Patbausi Satra en Assam y el templo del dios Kartikeya en Rajasthan, que prohĂ­ben el ingreso a las mujeres. El caso del templo Ayyapa de Sabarimala es otro ejemplo en el que esta prĂĄctica discriminatoria ha sido cuestionada ante el Tribunal Supremo de la India. Este famoso templo en Kerala, el estado sureño con mĂĄs alto Ă­ndice de alfabetizaciĂłn en toda la India, prohĂ­be a las mujeres entre las edades de 10 a 50 años (es decir, mujeres en edad fĂ©rtil, capaces de menstruaciĂłn) de subir la colina y entrar en el santuario, ya que segĂșn las autoridades su presencia es ofensiva para el dios cĂ©libe Ayyappa. El tabĂș, en realidad, revela las profundas angustias de los custodios patriarcales del templo con respecto a la sexualidad femenina. El Tribunal Supremo ha decidido dar al asunto atenciĂłn amplia y detallada y ha hecho preguntas incĂłmodas a los abogados que defienden la prĂĄctica indefendible. La cuestiĂłn, sin embargo, todavĂ­a no se ha resuelto.

La sexualidad femenina y los espacios sagrados

Un elemento comĂșn de razonamiento por la denegaciĂłn de la entrada a mujeres a los espacios religiosos en la India es el de la “pureza” de los sitios, que se teme que “se contamine” por la presencia de las mujeres. La menstruaciĂłn se cita con mayor frecuencia como el factor causante de tal “contaminaciĂłn”. El otro mito popular asociado con la denegaciĂłn es que las mujeres “libidinosas y perversas” son una amenaza para la estructura religiosa y los hombres asociados a ella.

La sexualidad femenina ha tenido una relaciĂłn difĂ­cil con las costumbres religiosas. Las tempranas sociedades humanas reverenciaban la capacidad de la mujer para dar a luz y por lo tanto mantenĂ­an en alta estima los signos de fertilidad femenina, incluyendo la menstruaciĂłn. El papel de la mujer en la reproducciĂłn (la maternidad) no era divorciado de su papel central en la producciĂłn (recolecciĂłn e incluso la caza) ni de su sexualidad. En algunas de dichas sociedades, los hombres incluso imitaban la menstruaciĂłn en rituales. Los vestigios de estas prĂĄcticas prevalecen hoy en la India. En el templo Kamakhya en Assam, por ejemplo, se cree que la imagen de piedra de la diosa femenina emite sangre menstrual. A medida que la sociedad se trasladĂł desde la vida nĂłmada a la etapa de asentamiento agrĂ­cola, el trabajo asociado con la producciĂłn de alimentos llegĂł a ser dividido segĂșn lĂ­neas estrictas de gĂ©nero: los hombres trabajarĂ­an en los campos, y el trabajo de las mujeres se limitĂł al interior del hogar. A partir de entonces, la capacidad reproductiva de las mujeres fue valorada, pero su capacidad de contribuir econĂłmicamente, no. AsĂ­ empezĂł una insistencia en el control del movimiento de las mujeres, ya que su participaciĂłn en la producciĂłn de alimentos fue limitada a las cuatro paredes de su casa.

En el siglo VI, la aparición de las ciudades en la India fue acompañada por el aumento de grupos que participaban en actividades económicas especializadas. La estratificación de la sociedad en castas y clases tomó raíz durante este período, junto con el establecimiento de la propiedad privada. La historiadora Uma Chakravarti ha llegado a la conclusión de que la estratificación de la sociedad en castas impuso que se controlara la sexualidad de las mujeres. El matrimonio y la reproducción fueron los principales factores en asegurar la rigidez del sistema de castas cuya lógica de pureza exigía que a las mujeres se les mantenga bajo estricto control.

A partir de este perĂ­odo vemos la evidencia de un gran cuerpo de textos religiosos que mencionan la necesidad de controlar la sexualidad de las mujeres. Por ejemplo, el Shatapatha Brahmana, un texto vĂ©dico del siglo VI a.C., establece que una mujer, un intocable, un perro y un cuervo son las formas de realizaciĂłn de la mentira, el pecado y la oscuridad. En una lĂ­nea similar, el Apastamba Dharma Sutra, tambiĂ©n un texto sĂĄnscrito del siglo VI a.C., afirma que “un marido debe asegurar que ningĂșn otro hombre se acerque a su esposa para que su semilla no entre en ella”. Una forma comĂșn de controlar la sexualidad de las mujeres fue hacer referencia a la innata “naturaleza malvada de la mujer”, que si se deja sin control podrĂ­a llevar al caos en la sociedad. Un gran nĂșmero de textos de la Ă©poca llevan referencias explĂ­citas al mal carĂĄcter de la mujer. El Manusmriti, el libro del cĂłdigo hindĂș, claramente establece que es el deber del hombre proteger a su esposa con el fin de garantizar la pureza de su descendencia.

No solo en la India, el surgimiento de la sociedad de clases en otras partes del mundo tambiĂ©n resultĂł en el control patriarcal de la sexualidad y la reproducciĂłn de las mujeres por la necesidad de garantizar la transferencia de la propiedad privada al linaje masculino “legĂ­timo”. Las costumbres y prĂĄcticas sociales reflejaron esta “histĂłrica derrota del sexo femenino”: representaciones de mujeres como recipientes de una sexualidad peligrosa se hicieron un tema comĂșn en la mitologĂ­a de la mayorĂ­a de las religiones; la maternidad fue aclamada y venerada, pero la sexualidad de las mujeres se temĂ­a, se castigaba y se disciplinaba. El Monasterio de IvirĂłn en el Monte Athos, situado en el norte de Grecia, no permite la presencia de ninguna hembra –“ninguna mujer, ninguna yegua, ni perra”– dentro de sus instalaciones; la regla se relaja solo para gatas. La prohibiciĂłn de la presencia femenina ha existido desde hace mĂĄs de mil años, y el razonamiento es que los monjes no deberĂ­an verse tentados a participar en cualquier tipo de acto sexual. Esta prohibiciĂłn continĂșa a pesar de la resoluciĂłn del Parlamento Europeo de 2003 solicitando el levantamiento de la prohibiciĂłn ya que viola “el principio universalmente reconocido de la igualdad de gĂ©nero”. La manzana de Eva, el pelo de la Medusa y su mirada petrificante, la caja de Pandora, sugieren cĂłmo diversas culturas han compartido temores y ansiedades sobre la sexualidad femenina.

La exclusiĂłn de las mujeres de los templos respalda y refuerza sutilmente tales actitudes. ÂżPor quĂ© persisten estas costumbres en la sociedad moderna, donde las luchas de las mujeres han desafiado con Ă©xito muchas prĂĄcticas discriminatorias? Posiblemente porque alimentan ansias especĂ­ficamente modernas, y suministran un sentido comĂșn patriarcal que funciona como una defensa contra los temores generados por una mayor afirmaciĂłn y presencia pĂșblica de mujeres en la sociedad moderna.

Una larga historia de luchas

Las recientes demandas de las mujeres hindĂșes que buscan paridad con hombres en el acceso a los templos tienen una larga historia. La demanda de entrada al templo para todas las clases ha formado, durante mucho tiempo, una parte de la lucha mĂĄs amplia para la reforma social en la India y en un principio comenzĂł como un movimiento que exigĂ­a la igualdad de los dalits (los “intocables” segĂșn el sistema de castas entre los hindĂșes) con otras castas. Al hablar hoy del movimiento de mujeres que exigen entrada a los templos, no se puede dejar de recordar el movimiento por la “entrada al templo” para los dalits, de hace mĂĄs de cien años.

La India ha padecido el flagelo de la intocabilidad desde tiempos inmemoriales y como consecuencia los dalits, que estĂĄn en el escalĂłn mĂĄs bajo de la jerarquĂ­a de castas hindĂș, nunca fueron considerados iguales a castas superiores. No solo fueron suprimidos, rechazados y humillados, sino que tambiĂ©n se les impidiĂł hacer uso de varias instalaciones comunes, por ejemplo, las carreteras que conducen a los templos o las instalaciones esenciales de un bien comĂșn como el pozo en el pueblo. Estas prĂĄcticas todavĂ­a continĂșan en varias partes del paĂ­s aun setenta años despuĂ©s de la independencia y la promulgaciĂłn de la ConstituciĂłn, que garantiza la igualdad absoluta de todos los ciudadanos sin distinciĂłn de casta, credo y sexo.

Si se les impidiĂł hacer uso de las instalaciones que eran vitales para sostener sus vidas, la cuestiĂłn de que fueran admitidos en los templos hindĂșes, naturalmente, ni siquiera se planteaba. Un descontento latente, especialmente en las regiones del sur, desencadenĂł una serie de agitaciones y revueltas antibrahmĂĄnicas en las que la ortodoxia fue cuestionada por los no brahmanes y los intocables que movilizaron sĂ­mbolos culturales y forjaron movimientos polĂ­ticos para el reconocimiento de sus derechos civiles y religiosos. Entre estos figuraban campañas para el acceso a los espacios pĂșblicos –tanques de agua, pozos, templos, baños en las orillas de los rĂ­os sagrados– que se convirtieron en sitios de conflicto con los hindĂșes de castas altas que se opusieron a estos intentos. El movimiento de entrada en los templos cobrĂł fuerza en los primeros años del siglo XX. Incluso Mahatma Gandhi prestĂł su influencia moral al movimiento que, a pesar de que tuvo poco efecto en una ortodoxia hindĂș conservadora, fue uno de los principales movimientos de reforma social que corrĂ­an paralelos al movimiento de la Independencia en la primera parte del siglo XX en India.

El antiguo estado de Travancore (actualmente en Kerala) se convirtiĂł en el epicentro del movimiento y vio una de las primeras campañas organizadas sistemĂĄticamente en Kerala contra la ortodoxia para asegurar los derechos de las clases deprimidas. La campaña colocĂł la cuestiĂłn de los derechos civiles de las personas de castas inferiores en la vanguardia del movimiento de la independencia de la India en los años ’20. DespuĂ©s de casi una dĂ©cada, en 1936, el maharajĂĄ de Travancore firmĂł la histĂłrica ProclamaciĂłn de la Entrada de los Dalits a los Templos. Esta fue la primera medida legal que garantizaba los derechos de los dalits a entrar en los templos a la par con el resto de castas hindĂșes. La ProclamaciĂłn, emitida el 12 de noviembre de 1936, abriĂł las puertas de todos los templos en el principado de Travancore a todas las clases de los hindĂșes.

La ProclamaciĂłn de Travancore, como advirtiĂł el Dr. B.R. Ambedkar, no fue “ni el principio ni el fin de las reformas sociales”. Las cosas no cambiaron drĂĄsticamente para mejorar la situaciĂłn de los dalits inmediatamente despuĂ©s de 1936. El movimiento no llegĂł a ser abarcador porque a pesar de que la entrada en los templos fue un evento significativo, lo que no alcanzĂł fue el Punitha Adhigaram, es decir, la autoridad sobre las cosas relacionadas con la Divinidad. AdemĂĄs, los dalits no accedieron a ser socios en las propiedades del templo, u ocupar posiciones como patronos de los templos importantes. Incluso ahora, despuĂ©s de casi setenta años de la independencia, sigue la discriminaciĂłn contra los dalits en su vida dĂ­a a dĂ­a, sus mujeres son violadas con impunidad y si alguna vez algĂșn dalit muestra la audacia de casarse con alguien de la llamada casta superior, tiene que pagar el precio con su muerte.

Sin embargo, no hay duda de que la ProclamaciĂłn fue un gran paso en el establecimiento de los derechos de las castas mĂĄs bajas en Kerala, y de hecho de la naciĂłn en su conjunto.
Fue seguida posteriormente por la Ley de AutorizaciĂłn e IndemnizaciĂłn por la Entrada en los Templos de 1939 aprobada en la entonces presidencia de MadrĂĄs (hoy en el estado de Tamilnadu) que garantizĂł a los dalits el derecho de entrada a los templos de allĂ­. Otros estados siguieron, y el estado de Maharashtra tambiĂ©n promulgĂł La Ley de Sitios HindĂșes de Culto de Maharashtra en 1956, protegiendo los derechos de todas las clases de hindĂșes por igual para acceder a los lugares de culto.

De casta al género

El movimiento de mujeres por el derecho de entrada en los espacios religiosos pretende cuestionar las jerarquĂ­as sociales basadas en gĂ©nero y castas. Despojadas de toda lĂłgica jurĂ­dica y religiosa, las justificaciones ofrecidas para denegar la entrada a las mujeres en los lugares de culto se basan en una supuesta inferioridad de la mujer en materia de religiĂłn. Sea la menstruaciĂłn, la debilidad de la estructura fĂ­sica o algĂșn otro atributo fĂ­sico de la mujer, el hecho es que los argumentos ofrecidos para restringir el ingreso de las mujeres a los lugares de culto constituyen un ejercicio bruto del poder patriarcal hasta tal punto que reformadores sociales y activistas viven bajo amenazas de ataques y asesinatos, como fue el caso de Narendra Dabholkar, famoso racionalista que combatĂ­a los prejuicios de gĂ©nero en los templos y lugares de culto, quien fue asesinado el 20 de agosto de 2013.

En general, mientras que el papel de las instituciones religiosas ha sido mantener el statu quo social, los tribunales de la India han realizado programas de reforma social en un paĂ­s que todavĂ­a estĂĄ en gran medida envuelto por una conciencia colectiva que puede ser opresiva para los grupos sociales marginados, tales como los dalits, las minorĂ­as y las mujeres. Teniendo en cuenta que este tipo de barreras y obstĂĄculos en el camino de la igualdad de la mujer se estĂĄn erosionando, lenta pero constantemente, en la mayorĂ­a de los aspectos de la sociedad, se espera que los tribunales constitucionales de la India, asĂ­ como el Estado nacional, se posicionen en el lado correcto de la historia a fin de garantizar la igualdad de derechos para las mujeres en materia de religiĂłn. La importancia de esta decisiĂłn tiene el potencial de dar forma al curso de la democracia india. De todas maneras, las mujeres de diferentes comunidades religiosas en la India estĂĄn tocando la puerta de la morada de Dios y estĂĄn declarando en voz alta y clara que su marcha hacia la igualdad no se podrĂĄ detener.

<
>


DESCARGAR - VER
NÂș 79: PACTO SOCIAL


DESCARGAR - VER
NÂș 78: voces en el fenix


DESCARGAR - VER
NÂș 77: CONURBANO


DESCARGAR - VER
NÂș 76: INDUSTRIA Y DESARROLLO


DESCARGAR - VER
NÂș 75: FormaciĂłn Docente


DESCARGAR - VER
NÂș 74: PODER Y COMUNICACIÓN


DESCARGAR - VER
NÂș 73: ELITES


DESCARGAR - VER
NÂș 72: Pueblos Originarios


DESCARGAR - VER
NÂș 71: El derecho a la ciudad


DESCARGAR - VER
NÂș 70: Salud


DESCARGAR - VER
NÂș 68: Derechos Humanos


DESCARGAR - VER
NÂș 69: MERCOSUR


DESCARGAR - VER
NÂș 67: Relaciones Internacionales


DESCARGAR - VER
NÂș 66: La EducaciĂłn de la Primera Infancia


DESCARGAR - VER
NÂș 65: La Universidad como derecho


DESCARGAR - VER
NÂș 64: DEUDA EXTERNA


DESCARGAR - VER
NÂș 63: reforma de la justicia


DESCARGAR - VER
NÂș 62: La Secundaria como derecho


DESCARGAR - VER
NÂș 61: CULTURA


DESCARGAR - VER
NÂș 60: Extractivismo


DESCARGAR - VER
NÂș 59: La ResponsabilizaciĂłn en la gestiĂłn pĂșblica


DESCARGAR - VER
NÂș 58: Deporte y Sociedad


DESCARGAR - VER
NÂș 57: ÁFRICA


DESCARGAR - VER
NÂș 56: ASIA


DESCARGAR - VER
NÂș 55: EconomĂ­a Internacional


DESCARGAR - VER
NÂș 54: Homenaje a Aldo Ferrer


DESCARGAR - VER
NÂș 53: NÂș 53


DESCARGAR - VER
NÂș 52: Las deudas de la Democracia I


DESCARGAR - VER
NÂș 51: Juventud


DESCARGAR - VER
NÂș 50: Un mundo en Guerra


DESCARGAR - VER
NÂș 49: Libertad de expresiĂłn


DESCARGAR - VER
NÂș 48: FUERZAS ARMADAS Y DEMOCRACIA


DESCARGAR - VER
NÂș 47: Problemas Urbanos


DESCARGAR - VER
NÂș 46: CyMAT


DESCARGAR - VER
NÂș 45: Sexualidades


DESCARGAR - VER
NÂș 44: EE.UU. y AmĂ©rica Latina


DESCARGAR - VER
NÂș 43: Desarrollo y Medio Ambiente


DESCARGAR - VER
NÂș 42: DROGAS


DESCARGAR - VER
NÂș 41: Salud


DESCARGAR - VER
NÂș 40: Internet y Nuevas TecnologĂ­as


DESCARGAR - VER
NÂș 39: Internet y Nuevas TecnologĂ­as


DESCARGAR - VER
NÂș 38: EconomĂŹa Social y Solidaria


DESCARGAR - VER
NÂș 37: economĂ­a social


DESCARGAR - VER
NÂș 36: Tercera edad


DESCARGAR - VER
NÂș 35: CĂłrdoba


DESCARGAR - VER
NÂș 34: Control Social


DESCARGAR - VER
NÂș 33: EducaciĂłn Superior


DESCARGAR - VER
NÂș 32: GĂ©nero


DESCARGAR - VER
NÂș 31: 30 años de democracia


DESCARGAR - VER
NÂș 30: Justicia


DESCARGAR - VER
NÂș 29: DesafĂ­os culturales


DESCARGAR - VER
NÂș 28: EconomĂ­as Regionales


DESCARGAR - VER
NÂș 27: EconomĂ­as Regionales


DESCARGAR - VER
NÂș 26: NÂș 26


DESCARGAR - VER
NÂș 25: pueblos indĂ­genas


DESCARGAR - VER
NÂș 24: Ciencia y Poder


DESCARGAR - VER
NÂș 23: pobreza II


DESCARGAR - VER
NÂș 22: Pobreza


DESCARGAR - VER
NÂș 21: Migraciones


DESCARGAR - VER
NÂș 20: AGUA


DESCARGAR - VER
NÂș 19: IntegraciĂłn Regional


DESCARGAR - VER
NÂș 18: Estado II


DESCARGAR - VER
NÂș 17: Estado I


DESCARGAR - VER
NÂș 16: Industria


DESCARGAR - VER
NÂș 15: Seguridad democrĂĄtica


DESCARGAR - VER
NÂș 14: Reforma fiscal II


DESCARGAR - VER
NÂș 13: Reforma fiscal I


DESCARGAR - VER
NÂș 12: AgroganaderĂ­a


DESCARGAR - VER
NÂș 11: Crisis financiera internacional


DESCARGAR - VER
NÂș 10: EnergĂ­a


DESCARGAR - VER
NÂș 9: Transporte


DESCARGAR - VER
NÂș 8: Ciencia y tecnologĂ­a


DESCARGAR - VER
NÂș 7: Salud


DESCARGAR - VER
NÂș 6: Empleo


DESCARGAR - VER
NÂș 5: HĂĄbitat y vivienda


DESCARGAR - VER
NÂș 4: Argentina en el mundo


DESCARGAR - VER
NÂș 3: EducaciĂłn


DESCARGAR - VER
NÂș 2: Medio ambiente


DESCARGAR - VER
NÂș 1: Argentina hoy

Voces en el Fénix NÂș 56
LA RUTA DE LA SEDA

ASIA

ArtĂ­culos de este nĂșmero

Clarisa Giaccaglia
Asia: turbulencia
Eduardo Daniel Oviedo
Confucio: entre hanes y chinos
María del Pilar Álvarez
ÂĄAtari! JapĂłn frente a los pedidos de rectificaciĂłn por su pasado agresor en el Este de Asia
Javier A. Vadell
La Red de Bancos de Desarrollo de China (RBDC) y sus implicaciones para América latina
Maya Alvisa Barroso y Ezequiel Ramoneda
Diversidad religiosa en el Sudeste AsiĂĄtico: alcance de sus desafĂ­os sociopolĂ­ticos
Florencia Rubiolo
El conflicto del Mar de China Meridional en clave geopolĂ­tica
Antonella Forni
Asia, procesos e iniciativas de integraciĂłn. El caso de la AsociaciĂłn de Naciones del Sudeste AsiĂĄtico (ASEAN)
Bryan Joseph Ortiz
Se aproxima el cambio (?): los antecedentes históricos del surgimiento del “Dutertismo” en Filipinas
MarĂ­a Noel Dussort
La seguridad energética para los gigantes asiåticos: a medio camino entre la geopolítica y la cooperación
Mirta Fleitas
Ayurveda: la encarnaciĂłn de una filosofĂ­a
Sonya Surabhi Gupta
Tocando la puerta del cielo: las mujeres en la India demandan templos de igualdad
LĂ­a RodrĂ­guez de la Vega
ReligiĂłn y polĂ­tica en la India: la actualidad de Ambedkar
Juan José Santander
Poemas comentados a partir de vivencias en la India
Ricardo Torres
Historia del conflicto de Nagorno Karabaj
Ruben Paredes
El Estado IslĂĄmico, una amenaza real que vino para quedarse
Lucia MartĂ­nez de Lahidalga
La nueva geopolĂ­tica de los recursos: nuevas tendencias globales y su impacto sobre Asia y Medio Oriente
Nahir Isaac
TurquĂ­a en Medio Oriente: los lĂ­mites a su posicionamiento como potencia central
Said Chaya
Un laberinto sin salida: la crisis de poderes en el Estado libanés
FabiĂĄn Drisun
Israel y Palestina: el complejo camino a la paz
Ana MarĂ­a Siri
IrĂĄn: la mujer en la sociedad actual
Luciano Zaccara
IrĂĄn y la regiĂłn
Guillermo Borella
IrĂĄn y Arabia Saudita: una rivalidad en clave de guerra frĂ­a
Jimena Álvarez
AzerbaiyĂĄn a travĂ©s de la arquitectura de BakĂș

Newsletter